Stan Lee y Jack Kirby: Dos caras de una misma moneda [Opinión]

Escribir algo sobre las personas (personalidades o personajes, como lo queráis llamar) que ocupan hoy el espacio en este blog es tremendamente complicado, ya que poco (o nada) nuevo se puede añadir a todo lo que se ha contado a través de los años. Porque, queridos lectores: ¿qué amante de los cómics de superhéroes no conoce a los legendarios Stan “The Man” Lee y Jack “The King” Kirby?

“Tanto monta, monta tanto…”

El primero, nacido Stanley Martin Lieber en la ciudad de Nueva York en 1922 (95 años recien cumplidos le contemplan, por tanto) es, posiblemente, la figura viva más reconocible y admirada dentro del panorama comiquero norteamericano. Y una de las más populares. También una de las más controvertidas (hasta tal punto, que legiones de fans discuten apasionadamente a diario en foros comiqueros y grupos de Facebook con sus haters o incluso le enfrentan continuamente (como si de dos equipos rivales en un encuentro deportivo se tratase) al otro gran demiurgo, trístemente ya fallecido, de los cómics de superhéroes: Jack Kirby). Estos dos talentosos nombres de la industria enfrentados a menudo por los fans, son mundialmente conocidos por formar un tándem que prácticamente revolucionaría el mundo de los superhéroes en los años sesenta y sentar las bases de todo aquello que aún a día de hoy nos sigue maravillando de los tebeos.

A mí, personalmente, me gusta más pensar que estos dos señores eran la cara de una misma moneda. El uno no sería lo mismo sin el otro. Mejor juntos que separados, en mi opinión. Las ideas de Lee, opuestas en multitud de ocasiones a las de Kirby, dieron lugar a una explosión creativa en la compañía presidida por Martin Goodman (no exenta de polémica por culpa del famoso “Método Marvel” el cual al principio funcionó al otorgar libertad creativa al dibujante pero acabó generando problemas como malentendidos conceptuales y trifulcas varias) como nunca se había visto antes (recordemos que Estela Plateada, Silver Surfer* en el original, fue diseñado por Kirby pero fue Lee quien le dio su nombre y esa personalidad de triste y solitario ente cósmico atrapado en el planeta Tierra). Incluso en la etapa de la DC setentera de Kirby, se notó lo mucho que hacía falta alguien que pusiese orden a ese caudal de imaginación maravillosa que era el “Rey de los cómics”, apodo que el propio Lee le puso a Kirby dado su enorme talento para crear personajes e historias. Y que conste que, pese a todo, en dicha etapa están algunas de mis obras favoritas del maestro Kirby como “The Demon” o “Kamandi”, por citar sólo dos ejemplos. Es lo que he dicho siempre, todos se complementan y algo tan complejo y enorme como Marvel Comics no es fruto de la divina intervención de una sola persona sino que todos los que han estado ahí han aportado algo en mayor o menor medida.

“Buenos tiempos para la lírica…”

Está bastante claro a estas alturas que Lee no fue el creador solitario de lo que hoy conocemos como “Universo Marvel” pero sí que es, sin duda alguna, uno de sus principales arquitectos (si tuviesemos que hacer un hipotético top 3 estaría entre los tres primeros). No podemos dejar de lado que sin gente como Simon, Ditko (del cual hablaré en otra ocasión largo y tendido dada su importancia supina en Marvel interviniendo directamente en la definición y/o co-creación de personajes como Spider-Man o El Doctor Extraño**), Romita, Byrne, Thomas, Stern, etcétera, y si no hubiese pasado todo lo que pasó, no existiría la Marvel que conocemos hoy día. No hay que restar méritos a ninguno de ellos, ya que jugaron el papel que debían todos en un momento concreto (pese a que, de algún modo, haya quedado establecido que la edad de plata de los superhéroes comienza con el nacimiento de la primera familia Marvel en 1961, gracias a Lee y Kirby.

Tampoco es justo que, algunos eruditos, apoyados en ocasiones en documentos con declaraciones antiguas que realmente tienen el valor de la época en la que fueron realizadas (con todo lo bueno y malo que aquello conlleva) al final acaben dejando un discurso un tanto vacío, que parece resaltar sobre todo aquello de “Stan Lee simplemente era un trepa que pasaba por allí y que se apropió de los laureles que no le correspondían, todo lo hicieron otros” cuando realmente (y en honor a la verdad), su aportación como Editor Jefe de Marvel es casi tan importante (o más) como sus labores como guionista, argumentista o dialoguista. Sólo hay que ver como el famoso “Stan Lee presenta…” que adorna desde hace decadas las primeras páginas de los cómics Marvel es como un puñal en el corazón de muchos que reclaman que el nombre de Kirby se añada a esa conocida frase, ya que interpretan que de algún modo al usarlo están restando méritos al gran Jack.

“Stan Lee presenta…”

Lo cierto es que grandes del cómic como el mismísimo Gil Kane, por ejemplo, sí han reconocido siempre la enorme aportación de Lee a colecciones como Los 4 Fantásticos, El increíble Hulk, Spider-Man y tantas otras. Lee, como uno de los pesos pesados del Bullpen “marvelita”, fue además el responsable de la contratación de gente como Wally Wood y Joe Orlando, entre muchos otros nombres importantes. También fue el mentor del popular y talentoso Roy Thomas (que empezó en esto de los cómics como su ayudante) y acuñó frases memorables que han pasado a la historia (como el famoso “Excelsior!“). El marketing siempre ha sido uno de sus puntos fuertes. Sus ingeniosas ocurrencias e ideas eran discutidas a menudo por los dibujantes que estaban bajo su cargo los cuales tampoco veían con buenos ojos que el ya mencionado método de trabajo en La Casa de las Ideas (tan diferente al de la Distinguida Competencia, que sí se basaba en la utilización de guiones técnicos) les impidiese cobrar por guionizar también las historias, no sólo por “rellenar viñetas” a las que posteriormente se les añadirían los diálogos.

“Maestro de maestros del cómic”

Se dice que Lee no caía demasiado bien a Kirby (quizá por ser familiar de Goodman) y tenían personalidades (fruto de sus experiencias vitales) muy diferentes. Kirby era todo un currante del dibujo mientras que Lee era más “aguililla” (y era el jefe, de algún modo) y tenía un talento natural para tareas “marketinianas”. Desde muy joven, Lee tuvo responsabilidad dentro de la compañía y supo moverse bien como editor. Acertó con decisiones arriesgadas y se equivocó terriblemente en otras, como era de esperar. Kirby era un genio absoluto (posiblemente sea el artista más importante de todos los tiempos en lo referido al género superhéroico) y poseía un talento innato para el dibujo (era prácticamente autodidacta) pero tenía mentalidad de trabajador 24/7. Las dos caras de una moneda, en definitiva.

Cuando formaron equipo, funcionaron muy bien. Por separado, seguían siendo buenos, evidentemente. Pero el verdadero momento de esplendor en Marvel se produjo cuando estuvieron juntos. Para muchos historiadores, el binomio que lo comenzó todo. Sea como fuere, lo cierto es que se dieron las condiciones idóneas para que ellos y gente como el genial (y a menudo olvidado) Steve Ditko y tantos otros realizaran cosas tan buenas y se sentaran de ese modo ciertas bases para que muchos grandes creadores siguieran aportando después al género conceptos maravillosos que hacen que hoy día sigamos disfrutando de tantas obras.

*Obsérvese como aquí también se repite la famosa ocurrencia que ideó Lee para nombrar personajes y que usó también con pesos pesados como Peter Parker, Bruce Banner o Reed Richards, entre otros.

**Esto también sigue siendo motivo de polémica hoy día y daría para otro artículo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s