Si hay un autor español que en los últimos años por fin ha tenido el reconocimiento que realmente merece, ese es Albert Monteys. Y eso que muchos le seguimos desde hace la tira, porque este artista barcelonés (uno de los mayores talentos que ha dado el cómic español) lleva casi treinta años haciendo tebeos. Ahora, los nuevos fans del cómic, se han sumado a la (necesaria) adoración de la obra de Monteys.

Gracias a su particular y reconocible estilo y una maestría innata para la narrativa gráfica, como se puede apreciar en recientes obras como ¡Universo! (editada por Panel Syndicate en formato digital y por Gilgamesh en formato físico) o la adaptación al cómic de Matadero Cinco; Monteys ha terminado por cautivar a muchos lectores jóvenes que aún no conocían sus trabajos para publicaciones tan míticas como El Jueves o más recientemente lo que hizo también en la irreverente Orgullo y Satisfacción.

Hoy quiero hablaros de una de esas obras del noveno arte divertidísimas que mezclan elementos de Ciencia-Ficción con la mejor tradición del cómic humorístico de nuestro país como pudiera ser la escuela Bruguera y otras publicaciones. Se trata de Carlitos Fax, un tebeo que nos cuenta las aventuras y desventuras de un fax robótico del siglo XXXI que trabaja en La Voz de Andrómeda; un periódico encargado de informar en este futuro alocado y lleno de seres absurdos.

En 2017, todas las historietas de este simpático personaje de Albert Monteys fueron recopiladas en un tomo editado por ¡Caramba!, el sello de corte humorístico de Astiberri Ediciones dirigido por Manuel Bartual y Alba Diethelm. Historias cortas que originalmente vieron la luz en la Revista Mister K (ligada a la ya mencionada El Jueves) y que son una auténtica gozada para los amantes de los tebeos de humor.

Básicamente, todas las historietas tienen la misma estructura. Carlitos Fax, nuestro protagonista se niega a seguir siendo el fax de la redacción del diario porque quiere ser periodista. Y no quiere ser cualquier periodista: quiere ser el mejor reportero. Pero la realidad acaba poniéndole en su sitio, ya que es un desastre absoluto y un chapucero; por lo que siempre termina metiéndose en líos de diferente índole. Líos, a los que suele arrastrar a su compañero Aníbal (una cámara de fotos robótica que pese a tener algo más de cordura que Carlitos suele acabar inmerso en sus locas correrías). Además, su jefe no le toma en serio y tiene que competir con el que es considerado el reportero estrella del periódico: Flash Norton.

Monteys es un artista enorme, capaz de moverse en registros muy diferentes y siempre con acierto. Todo ello, sumado a un sentido del humor envidiable que ha sabido plasmar en estas historietas, hace que estemos ante uno de los tebeos más divertidos en los que uno puede (y debe) gastar su dinero. La edición definitiva de Carlitos Fax en un solo volumen incluye páginas nunca antes publicadas, lo cual es otro aliciente más para hacerse con este tomo integral de Monteys como autor completo. Cierto es que quizá haya pasado algo desapercibido entre tanta lectura como la que, afortunadamente, tenemos disponible hoy día pero sin duda estamos ante un estupendo ejemplo de lo que debe ser un cómic de humor atemporal, bien realizado, con diseños de personajes geniales y disparatadas e hilarantes aventuras protagonizadas por este entrañable y simpático androide. Muy recomendable.